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26 de noviembre de 2009

XV JORNADAS DE PASTORAL OBRERA DE TODA LA IGLESIA

Diócesis de Cádiz y Ceuta
Con la participación del Secretariado de Pastoral Obrera de nuestra Diócesis.
Convocados por el Departamento de Pastoral Obrera de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal Española, presididos por Monseñor Antonio Angel Algora Hernando, Obispo de Ciudad Real, Responsable de Pastoral Obrera en la CEAS, y con la asistencia de  D. Jesús García Burillo, Obispo de Ávila, hemos celebrado, durante los días 21 y 22 de noviembre de 2009 en Ávila, las XV Jornadas de Delegados Diocesanos de Pastoral Obrera y Presidentes de los Movimientos Apostólicos Obreros, encontrándonos representantes de 34 diócesis, y de las Comisiones Permanentes de los Movimientos Apostólicos (JOC, HOAC, Hermandades del Trabajo, Mujeres Trabajadoras Cristianas), para renovar nuestro compromiso de encarnación, y evangelización, entre los pobres del mundo obrero y del trabajo.
Bajo el lema “Al servicio de la verdad que libera. Evangelizar el trabajo en tiempos de crisis", e iluminados por la reflexión presentada por Luis González-Carvajal nos hemos sentido convocados, en palabras del Papa Benedicto XVI, a acoger la verdad del sufrimiento de tantos hombres y mujeres a quienes este modelo de vida personal y de sociedad deshumanizados en el que nos movemos, rompe existencialmente. Desde la verdad del Evangelio, vivida en la Iglesia, les queremos acompañar y ayudar a salir adelante como mujeres y hombres nuevos con los que podamos transformar también la sociedad.
Hemos reafirmado nuestra necesidad de mirar la historia desde los últimos, desde abajo, desde los pobres, situados como creyentes en su perspectiva para abordar la tarea de iluminar la construcción de un mundo nuevo. Nos hemos sentido llamados a la conversión en la vida personal y comunitaria de modo que con el testimonio de vida el Evangelio pueda ser creído. Y nos hemos sentido interpelados en la tarea de anunciar el Evangelio a los hombres y mujeres que sufren la precariedad, la siniestralidad laboral, la dureza de la inmigración, que son víctimas de los mecanismos de producción y consumo de nuestra sociedad, necesitada de una renovación radical de los valores que hoy la mueven.
Las experiencias de las distintas diócesis nos han mostrado caminos de encarnación, presencia y evangelización en el mundo obrero y del trabajo, como levadura en medio de la masa, desde acciones pequeñas, capaces de sembrar vida y esperanza, en el marco de las líneas ya puestas en marcha en el Plan de acción del trienio:
• Intensificando la cercanía y solidaridad a los conflictos del mundo obrero y a las víctimas de la crisis (inmigrantes, víctimas de la siniestralidad, desempleados, trabajadores precarios, mujeres y jóvenes…)
• Potenciando la formación de militantes obreros cristianos
• Generando un nuevo dinamismo evangelizador, una nueva cultura, una nueva manera de vivir.
• Denunciando las situaciones injustas, y anunciando la novedad del Evangelio mediante nuestras acciones.
La andadura de la Pastoral Obrera en la Iglesia española, desde la publicación del documento La Pastoral Obrera de toda la Iglesia, actualizada desde la reflexión sobre el conflicto social hoy, que vio la luz en el libro “El Trabajo Humano, Principio de Vida”, fruto de largos años de trabajo, ha recorrido un camino fructífero en la misión de plantar la Iglesia en medio del mundo obrero y del trabajo.
La pastoral obrera de toda la Iglesia tiene su garantía de novedad evangelizadora en el compromiso apostólico de la comunidad cristiana. Es toda la comunidad la que debe sentirse comprometida en esta acción misionera con el mundo del trabajo. Debemos, como cristianos, impulsar una cultura de la solidaridad y de la gratuidad. Debemos abrir caminos de humanización.
Por eso ponemos en manos de Dios Padre, por medio de María, la Virgen Madre, obrera de Nazaret nuestro trabajo. Que por su intercesión se llenen de vida las tareas en las que nos empeñamos para vivir al servicio de la verdad que libera, que no es otra que la del Evangelio de Jesucristo, que estamos llamados a anunciar, con toda la Iglesia, a los hombres y mujeres del mundo del trabajo.
Diócesis de Cádiz y Ceuta. 23/11/2009


25 de noviembre de 2009

DIA 25 DE NOVIEMBRE -DIA CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO

En este día, en el que se trata de hacer visible la situación de tantas mujeres e hijos/as que sufren en sus carnes estas situaciones de violencia, no está de más,que recordemos y reflexionemos con las palabras de Juan Pablo II en sus dos cartas.  :
1.- CARTA A LAS MUJERES 
Quiero ahora dirigirme directamente a cada mujer, para reflexionar con ella sobre sus problemas y las perspectivas de la condición femenina en nuestro tiempo, deteniéndome en particular sobre el tema esencial de la dignidad y de los derechos de las mujeres, considerados a la luz de la Palabra de Dios. El punto de partida de este diálogo ideal no es otro que dar gracias. "La Iglesia -escribía en la Carta apostólica Mulieris dignitaten- desea dar gracias a la Santisima Trinidad por el misterio de la mujer y por cada mujer, por lo que constituye la medida eterna de su dignidad femenina, por las maravillas de Dios, que en la historia de la Humanidad se han realizado en ella y por ella" (n. 31).
2. Dar gracias al Señor por su designio sobre la vocación y la misión de la mujer en el mundo se convierte en un agradecimiento concreto y directo a las mujeres, a cada mujer, por lo que representan en la vida de la Humanidad.
- Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.
- Te doy gracias, mujer-esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre, mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.
-Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia.
- Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del "misterio", a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de Humanidad.
- Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la Humanidad a vivir para Dios una respuesta "esponsal", que expresa maravillosamente la comunión que El quiere establecer con su criatura.
- Te doy gracias, mujer, ¡por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuición propia de tu femineidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas.
3. Pero dar gracias no basta, lo sé. Por desgracia somos herederos de una historia de enormes condicionamientos que, en todos los tiempos y en cada lugar han hecho dificil el camino de la mujer, despreciada en su dignidad, olvidada en sus prerrogativas, marginada frecuentemente e incluso reducida a esclavitud. Esto le ha impedido ser profundamente ella misma y ha empobrecido la Humanidad entera de auténticas riquezas espirituales. No seria ciertamente fácil señalar responsabilidades precisas, considerando la fuerza de las sedimentaciones culturales que, a lo largo de los siglos, han plasmado mentalidades e instituciones. Pero si en esto no han faltado, especialmente en determinados contextos históricos, responsabilidades objetivas incluso en no pocos hijos de la Iglesia, lo siento sinceramente. Que este sentimiento se convierta para toda la Iglesia en un compromiso de renovada fidelidad a la inspiración evangélica, que precisamente sobre el tema de la liberación de la mujer de toda forma de abuso y de dominio tiene un mensaje de perenne actualidad, el cual brota de la actitud misma de Cristo. El, superando las normas vigentes en la cultura de su tiempo, tuvo en relación con las mujeres una actitud de apertura de respeto, de acogida y de ternura. De este modo honraba en la mujer la dignidad que tiene desde siempre, en el proyecto y en el amor de Dios. Mirando hacia El, al final de este segundo milenio, resulta espontáneo preguntarse: ¿qué parte de su mensaje ha sido comprendido y llevado a término?
Ciertamente, es la hora de mirar con la valentía de la memoria, y reconociendo sinceramente las responsabilidades, la larga historia de la Humanidad, a la que las mujeres han contribuido no menos que los hombres, y la mayor parte de las veces en condiciones bastante más adversas. Pienso, en particular, en las mujeres que han amado la cultura y el arte, y se han dedicado a ello partiendo con desventaja, excluidas a menudo de una educación igual, expuestas a la infravaloración, al desconocimiento e incluso al despojo de su aportación intelectual. Por desgracia, de la múltiple actividad de las mujeres en la historia ha quedado muy poco que se pueda recuperar con los instrumentos de la historiografia científica. Por suerte, aunque el tiempo haya enterrado sus huellas documentales, sin embargo se percibe su influjo benéfico en la linfa vital que conforma el ser de las generaciones que se han sucedido hasta nosotros. Respecto a esta grande e inmensa "tradición" femenina, la Humanidad tiene una deuda incalculable. ¡Cuántas mujeres han sido y son todavía más tenidas en cuenta por su aspecto físico que por su competencia, profesionalidad, capacidad intelectual, riqueza de su sensibilidad y en definitiva por la dignidad misma de su ser!.
4. ¿Y qué decir también de los obstáculos que, en tantas partes del mundo, impiden aún a las mujeres su plena inserción en la vida social, política y económica? Baste pensar en cómo a menudo es penalizado, más que gratificado, el don de la maternidad, al que la Humanidad debe también su misma supervivencia. Ciertamente, aún queda mucho por hacer para que el ser mujer y madre no comporte una discriminación. Es urgente alcanzar en todas partes la efectiva igualdad de los derechos de la persona y por tanto igualdad de salario respecto a igualdad de trabajo, tutela de la trabajadora-madre, justas promociones en la carrera, igualdad de los esposos en el derecho de familia, reconocimiento de todo lo que va unido a los derechos y deberes del ciudadano en un régimen democrático.
Se trata de un acto de justicia, pero también de una necesidad. Los graves problemas sobre la mesa, en la política del futuro, verán a la mujer comprometida cada vez más: tiempo libre, calidad de la vida, migraciones, servicios sociales, eutanasia, droga, sanidad y asistencia, ecología, etc. Para todos estos campos será preciosa una mayor presencia social de la mujer, porque contribuirá a manifestar las contradicciones de una sociedad organizada sobre puros criterios de eficiencia y productividad, y obligará a replantear los sistemas en favor de los procesos de humanización que configuran la "civilización del amor".
5. Mirando también uno de los aspectos más delicados de la situación femenina en el mundo, ¿cómo no recordar la larga y humillante historia -a menudo "subterránea"-de abusos cometidos contra las mujeres en el campo de la sexualidad? A las puertas del tercer milenio no podemos permanecer impasibles y resignados ante este fenómeno. Es hora de condenar con determinación, empleando los medios legislativos apropiados de defensa, las formas de violencia sexual que con frecuencia tienen por objeto a las mujeres. En nombre del respeto de la persona no podemos, además, no denunciar la difundida cultura hedonística y comercial que promueve la explotación sistemática de la sexualidad, induciendo a chicas, incluso de muy joven edad, a caer en los ambientes de la corrupción y hacer un uso mercenario de su cuerpo.
Ante estas perversiones, cuánto reconocimiento merecen en cambio las mujeres que, con amor heroico por su criatura, llevan a término un embarazo derivado de la injusticia de relaciones sexuales impuestas con la fuerza; y esto no sólo en el conjunto de las atrocidades que por desgracia tienen lugar en contextos de guerra todavía tan frecuentes en el mundo, sino también en situaciones de bienestar y de paz, viciadas a menudo por una cultura de permisivismo hedonístico, en que prosperan también más fácilmente tendencias de machismo agresivo. En semejantes condiciones, la opción del aborto, que es siempre un pecado grave, antes de ser una responsabilidad de las mujeres, es un crimen imputable al hombre y a la complicidad del ambiente que lo rodea.


6. Mi "gratitud" a las mujeres se convierte pues en una llamada apremiante, a fin de que por parte de todos, y en particular por parte de los Estados y de las instituciones internacionales, se haga lo necesario para devolver a las mujeres el pleno respeto de su dignidad y de su papel. A este propósito expreso mi admiración hacia las mujeres de buena voluntad que se han dedicado a defender la dignidad de su condición femenina mediante la conquista de fundamentales derechos sociales económicos y políticos, y han tomado esta valiente iniciativa en tiempos en que este compromiso suyo era considerado un acto de transgresión, un signo de falta de femineidad, una manifestación de exhibicionismo, y tal vez un pecado.
Como expuse en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de este año mirando este gran proceso de liberación de la mujer, se puede decir que ha sido un camino dificil y complicado y, alguna vez, no exento de errores, aunque sustancialmente positivo, incluso estando todavia incompleto por tantos obstáculos que, en varias partes del mundo se interponen a que la mujer sea reconocida, respetada y valorada en su peculiar dignidad" (n. 4).
¡Es necesario continuar en este camino! Sin embargo, estoy convencido de que el secreto para recorrer libremente el camino del pleno respeto de la identidad femenina no está solamente en la denuncia, aunque necesaria, de las discriminaciones y de las injusticias, sino también y sobre todo en un eficaz e ilustrado proyecto de promoción, que con temple todos los ámbitos de la vida femenina, a partir de una renovada y universal toma de conciencia de la dignidad de la mujer. A su reconocimiento, no obstante los múltiples condicionamientos históricos, nos lleva la razón misma, que siente la Ley de Dios inscrita en el corazón de cada hombre. Pero es sobre todo la Palabra de Dios la que nos permite descubrir con claridad el radical fundamento antropológico de la dignidad de la mujer, indicándonoslo en el designio de Dios sobre la Humanidad .
 
2.- MULIERES DIGNITATEM

Él te dominará»
10. La descripción bíblica del Libro del Génesis delinea la verdad acerca de las consecuencias del pecado del hombre, así como indica igualmente la alteración de aquella originaria relación entre el hombre y la mujer, que corresponde a la dignidad personal de cada uno de ellos. El hombre, tanto varón como mujer, es una persona y, por consiguiente, «la única criatura sobre la tierra que Dios ha amado por sí misma»; y al mismo tiempo precisamente esta criatura única e irrepetible «no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás».(32) De aquí surge la relación de «comunión», en la que se expresan la «unidad de los dos» y la dignidad como persona tanto del hombre como de la mujer. Por tanto, cuando leemos en la descripción bíblica las palabras dirigidas a la mujer: «Hacia tu marido irá tu apetencia y él te dominará» (Gén 3, 16), descubrimos una ruptura y una constante amenaza precisamente en relación a esta «unidad de los dos», que corresponde a la dignidad de la imagen y de la semejanza de Dios en ambos. Pero esta amenaza es más grave para la mujer. En efecto, al ser un don sincero y, por consiguiente, al vivir «para» el otro aparece el dominio: «él te dominará». Este «dominio» indica la alteración y la pérdida de la estabilidad de aquella igualdad fundamental, que en la «unidad de los dos» poseen el hombre y la mujer; y esto, sobre todo, con desventaja para la mujer, mientras que sólo la igualdad, resultante de la dignidad de ambos como personas, puede dar a la relación recíproca el carácter de una auténtica «communio personarum». Si la violación de esta igualdad, que es conjuntamente don y derecho que deriva del mismo Dios Creador, comporta un elemento de desventaja para la mujer, al mismo tiempo disminuye también la verdadera dignidad del hombre. Tocamos aquí un punto extremadamente delicado de la dimensión de aquel «ethos», inscrito originariamente por el Creador en el hecho mismo de la creación de ambos a su imagen y semejanza.
Esta afirmación del Génesis 3, 16 tiene un alcance grande y significativo. Implica una referencia a la relación recíproca del hombre y de la mujer en el matrimonio. Se trata del deseo que nace en el clima del amor esponsal, el cual hace que «el don sincero de sí misma» por parte de la mujer halle respuesta y complemento en un «don» análogo por parte del marido. Solamente basándose en este principio ambos —y en particular la mujer— pueden «encontrarse» como verdadera «unidad de los dos» según la dignidad de la persona. La unión matrimonial exige el respeto y el perfeccionamiento de la verdadera subjetividad personal de ambos. La mujer no puede convertirse en «objeto» de «dominio» y de «posesión» masculina. Las palabras del texto bíblico se refieren directamente al pecado original y a sus consecuencias permanentes en el hombre y en la mujer. Ellos, cargados con la pecaminosidad hereditaria, llevan consigo el constante «aguijón del pecado», es decir, la tendencia a quebrantar aquel orden moral que corresponde a la misma naturaleza racional y a la dignidad del hombre como persona. Esta tendencia se expresa en la triple concupiscencia que el texto apostólico precisa como concupiscencia de los ojos, concupiscencia de la carne y soberbia de la vida (cf. 1 Jn 2, 16). Las palabras ya citadas del Génesis (3, 16) indican el modo con que esta triple concupiscencia, como «aguijón del pecado», se dejará sentir en la relación recíproca del hombre y la mujer.
Las mismas palabras se refieren directamente al matrimonio, pero indirectamente conciernen también a los diversos campos de la convivencia social: aquellas situaciones en las que la mujer se encuentra en desventaja o discriminada por el hecho de ser mujer. La verdad revelada sobre la creación del ser humano, como hombre y mujer, constituye el principal argumento contra todas las situaciones que, siendo objetivamente dañinas, es decir injustas, contienen y expresan la herencia del pecado que todos los seres humanos llevan en sí. Los Libros de la Sagrada Escritura confirman en diversos puntos la existencia efectiva de tales situaciones y proclaman al mismo tiempo la necesidad de convertirse, es decir, purificarse del mal y librarse del pecado: de cuanto ofende al otro, de cuanto «disminuye» al hombre, y no sólo al que es ofendido, sino también al que ofende. Este es el mensaje inmutable de la Palabra revelada por Dios. De esta manera se explicita el «ethos» bíblico en toda su amplitud.(33)
En nuestro tiempo la cuestión de los «derechos de la mujer» ha adquirido un nuevo significado en el vasto contexto de los derechos de la persona humana. Iluminando este programa, declarado constantemente y recordado de diversos modos, el mensaje bíblico y evangélico custodia la verdad sobre la «unidad» de los «dos», es decir, sobre aquella dignidad y vocación que resultan de la diversidad específica y de la originalidad personal del hombre y de la mujer. Por tanto, también la justa oposición de la mujer frente a lo que expresan las palabras bíblicas «el te dominará» (Gén 3, 16) no puede de ninguna manera conducir a la «masculinización» de las mujeres. La mujer —en nombre de la liberación del «dominio» del hombre— no puede tender a apropiarse de las características masculinas, en contra de su propia «originalidad» femenina. Existe el fundado temor de que por este camino la mujer no llegará a «realizarse» y podría, en cambio, deformar y perder lo que constituye su riqueza esencial. Se trata de una riqueza enorme. En la descripción bíblica la exclamación del primer hombre, al ver la mujer que ha sido creada, es una exclamación de admiración y de encanto, que abarca toda la historia del hombre sobre la tierra.
Los recursos personales de la femineidad no son ciertamente menores que los recursos de la masculinidad; son sólo diferentes. Por consiguiente, la mujer —como por su parte también el hombre— debe entender su «realización» como persona, su dignidad y vocación, sobre la base de estos recursos, de acuerdo con la riqueza de la femineidad, que recibió el día de la creación y que hereda como expresión peculiar de la «imagen y semejanza de Dios».
Solamente de este modo puede ser superada también aquella herencia del pecado que está contenida en las palabras de la Biblia: «Tendrás ansia de tu marido y él te dominará». La superación de esta herencia mala es, generación tras generación, tarea de todo hombre, tanto mujer como hombre. En efecto, en todos los casos en los que el hombre es responsable de lo que ofende la dignidad personal y la vocación de la mujer, actúa contra su propia dignidad personal y su propia vocación.

PARA PROFUNDIZAR EN ESTE TEMA, os  invitamos a:
Charla-Coloquio sobre  :
"CRISTIANOS/AS Y VIOLENCIA DE GENERO" 
Lugar: PARROQUIA DE SAN PABLO.
Día: 3 de Diciembre de 2009
Hora: 8 de la Tarde.
Impartida por: FATIMA GIL ( Hermana Teresiana-Cáritas Diocesana) 


24 de noviembre de 2009

¿Sabes cuál será el producto más vendido el 27 de noviembre?

Ninguno. O al menos esa es la idea del Día Sin Compras 2009, que organiza Ecologistas en Acción. Si quieres denunciar un modelo de consumo social y ambientalmente insostenible, súmate a la iniciativa y llena tu carro de ¡nada!

Redacción (20/11/2009)
El Día Sin Compras es una jornada simbólica que busca denunciar nuestro modelo de consumo, social y ambientalmente insostenible. Este día sirve para recalcar que necesitamos otros 364 días de un consumo crítico y sostenible.

"El Día Sin Compra es algo parecido a un día de huelga del consumidor, una operación de boicot no contra un producto o una multinacional concreta, sino contra la sociedad de consumo en general. La propuesta consiste en escapar de la corriente consumista que las empresas y los publicistas nos imponen tanto en Navidad como en el resto del año. Para ello se invita a toda la población a no acudir a comercios y grandes almacenes, reducir al máximo las compras de esa jornada limitándolas a lo realmente necesario, o incluso anularlas, y salir a la calle para denunciar un sistema socioeconómico injusto, alienante y ambientalmente insostenible", explican desde Ecologistas en Acción.

Esta ONG es la responsable de esta iniciativa, que se comenzó a celebrar en 1992. Desde entonces, cada año son más los países que se suman y las formas en que las diversas organizaciones internacionales se manifiestan también se han multiplicado y diversificado, aunque todas mantienen en común una crítica al modelo de consumo en el que estamos instalados. "Vivimos en un modelo de consumo homogeneizador, despilfarrador, cínico e individualista, que contribuye, de forma decisiva, al mantenimiento de una situación que nos está conduciendo al colapso social y ambiental", explican desde Ecologistas en Acción.

1 día sin compra, 364 de consumo responsable

Este año, la ONG medioambiental está organizado distintas actividades en varias partes del Estado español. La temática central es una crítica al modelo de consumo que suponen las grandes superficies y, en torno a este eje, se están organizado, entre otras cosas, jornadas de cine anticonsumistas, visitas guiadas a locales y tiendas con proyectos de consumo crítico y responsable, exposiciones de contrapublicidad, charlas sobre alternativas y mercadillos de trueque. En su web te dan algunas ideas prácticas para llevar a cabo el Día sin compras a tu ciudad.

CanalSolidario.org, 2009
La imagen es el cartel de la campaña de Ecologistas en Acción

18 de noviembre de 2009

Día del Apostolado Seglar

Me comentan que no ha llegado la publicidad del día a todos los grupos y asociaciones. Hicimos 250 carteles y 500 postales con el horario a los que se adjuntó una carta mía convocando a participar, por algún motivo el servicio de correo del obispado no ha enviado a todos los carteles e ignoró el por qué. Así que os recuerdo que estamos convocados para este sábado 21 a partir de las 10 de la mañana en el Seminario Diocesano y para terminar compartiendo la comida que cada uno traiga.

Os recuerdo el horario:

10:00 Acogida
10:15 Oración.
10:30 Mesa redonda. "Sacerdocio común y sacerdocio ministerial..."
11:30 Café
12:00 Grupos.
12:30 Mesa redonda. "El papel de los consiliarios en los movimientos laicales", puesta en común de experiencias por parte de los movimientos.
13:45 Clausura del acto.
14:00 Comida compartida.

Os esperamos.

INMIGRACION : ECUMENISMO CRISTIANO

Como parte de las actividades que teníamos previstas para este curso hemos organizado una Charla-Coloquio que esperamos sea de interés:

El tema es "Inmigración: ecumenismo humano", y vendrá a acompañarnos Esteban Tabares, Secretario de la Fundación Sevilla Acoge y miembro de la Comunidades Cristianas Populares. Creemos que el tema y el ponente son muy oportunos para esta coyuntura social y religiosa que estamos viviendo.

* Día: Miércoles 2 de Diciembre de 2009


* Hora: 19:00


* Lugar: Gota de Leche, plaza de la Merced


      ORGANIZA: Redes Cristianas Choqueras.

9 de noviembre de 2009

GRAVE ACCIDENTE LABORAL EN ANDORRA


El derrumbe del túnel de Andorra se salda con cinco muertos, cuatro de ellos aún por rescatar
9 Noviembre 09 - Madrid - S. R.


Cinco operarios muertos, cuatro de ellos aún por rescatar, y seis heridos de diversa gravedad. Éste es el trágico saldo que arroja el derrumbe del túnel de las Dos Valiras en La Massona (Andorra). El suceso se desencadenó sobre las 11:45 horas del sábado durante las labores de construcción del túnel de Dos Valiras. Los obreros se encontraban llenando de hormigón la estructura del viaducto exterior, que debía unir la boca oeste con la carretera general, cuando el túnel se derrumbó y dejó atrapados a varios trabajadores.
A lo largo del sábado se confirmó la muerte de tres obreros, todos ellos portugueses, mientras que otro se encontraba desaparecido y un quinto estaba atrapado. Finalmente, se confirmó que uno había muerto, mientras que el otro se encontraba aprisionado entre los restos. Aunque éste pudo ser trasladado con vida al Hospital Nuestra Señora de Meritxell de Andorra, falleció poco después por hipotermia y politraumatismo. Cuatro cadáveres continuaban ayer atrapados, pero se espera que puedan ser rescatados a lo largo de la tarde de hoy gracias a una grúa de gran tonelaje procedente de Huesca. «Es una grúa muy grande, sólo hay cinco en la Península, y tardará tanto porque debe ir por carreteras que aguanten su peso», afirmó el ministro de Ordenamiento Territorial del país pirenaico, Vicenç Alay.
Aunque los cuerpos están localizados, lo importante, dicen las autoridades, es «proteger la zona» y no «poner en peligro» a los equipos de rescate. Por otra parte, aún se desconocen las causas del hundimiento del túnel.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, y el Papa Benedicto XVI expresaron ayer sus condolencias a las familias afectadas.

"... QUE LOS OBREROS MUERTOS EN EL CAMPO DEL HONOR Y DEL TRABAJO,DESCANSEN EN PAZ,..." Oracion a Jesús Obrero.

SOBRE LOS MENORES Y SU EDUCACION

El sigiente video, corresponde a unas jormnadas sobre temas de menores.En él, se ve y se escucha a Dº Emilio Calatayud Pérez, juez de menores en Granada.Su intervención se dirige a la necesidad de que padres y madres tomemos conciencia de lo importante que es la Educación de nuestros/as hijos/as, si tenemos un ratito, merece la pena escucharlo y verlo.
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