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21 de diciembre de 2006

Felicitaciones de Navidad a la Delegación


A toda la Delegación de nuestro trocito de Iglesia que sueña con ser puente
Feliz Navidad. Feliz Utopía. Pueblo de Dios
Quise alzar los pies del suelo
y levantar los ojos a lo alto
y saltar a la otra orilla
estirando mi vida hasta el extremo
como puente tendido a la utopía.


"Queremos construir un mundo en el que haya un lugar para Cristo-El-Obrero en la casa de cada uno de sus moradores, en el que cada adentro no signifique una nueva opresión para los que trabajan" (Guillermo Rovirosa)










Cartas desde la Esperanza

Este espacio está abierto a los distintos secretariados y componetes de él que quieran compartir sus cosas. En este momento, la Comunidad de Tierra Esperanza quiere compartir su felicitación de Navidad con la Delegación entera

Cartas

desde la

esperanza

En la Navidad de 2006

Comunidad Tierra Esperanza. Apdo. 80. 21200 Aracena (Huelva)

Teléfono:959508188-676462311

Llegado el tiempo en que Dios decidió rasgar el manto de la historia para invertir totalmente en amor de donación absoluta, ocurrió lo que siempre ocurre cuando nos implicamos: ya no hay desconocimiento, ni separación, ni olvido. No hay amenaza por parte de un Dios que respeta la libertad del hombre, de forma tan exquisita, como para no imponerse. El acuse de recibo es que “toma carne”, esto es, se historiza para proponer un mar de liberación que consiste en parecerse a Él, hasta quemarse. Por eso desciende para que ascendamos. El hombre es un piélago de posibilidades. Esto es, una fortuna por invertir, una esencia por convertirse totalmente en ser. O, dicho de otra forma, nuestra identidad más profunda consiste en ser como Él. Sin merma de identidad, sin menoscabo de nuestro libre albedrío, si perder ni un ápice de nosotros mismos. Ni del Otro.

Por todo esto no miramos al mundo con sospecha. Nada de eso. Estamos en él para combarlo hacia su plenitud. Estamos en medio de todo para que todo se convierta en medio de perfección. No nos pueden despedir con cajas destempladas cada vez que, con la carga de humanidad a cuestas, queramos amar a todas las criaturas desde Dios.

Tampoco debemos ser suspicaces cuando veamos que la meta encuentra serios obstáculos que incitan a la desesperanza. Hay un reverso de la moneda y que es un brutal encontronazo con los que no quieren ni plenitud de opción, ni recursos para optar. Piensan algunos que hay una sospecha de malignidad, y la echan sobre los hombros de quienes quieren querer más. Curioso. Nos van a perseguir, igual que al Dios que quiso ser nosotros y lo acabaron botando de la vida. Nada hay de nuevo bajo el sol. También ahí reside nuestra grandeza: aceptar que esta irradiación de vida provoca a la muerte y la descabalga del protagonismo, y la entierra en el olvido. Por eso, precisamente por eso, el aguijón se vuelve contra el mensajero, no lo olvidemos.

Pero no andábamos en eso, que era la luz arrojada la que nos traía y llevaba.

Estamos atados a la trama del mundo no por un Ser Supremo a quien no podemos llegar ni con nuestras oraciones, sino por Alguien pleno de humanidad que llora sobre el mundo su misericordia haciéndose uno con todos los hombres y mujeres. Estamos ligados al suceso corriente de las cosas porque nuestra identidad es similar a aquel a quien seguimos. Sí, lo Absoluto se hizo relativo. El Amor absoluto se convirtió en tiempo. La eternidad optó por un lugar en el espacio. Ahora es el tiempo en el que conocemos la grandeza insondable del hombre porque Dios se enamoró de él. Es mucho más que nuestro aliado. Es el Amante que lanza requiebros amorosos a lo largo de la Historia y que, impaciente, se presenta a la cita, de noche, en el sitio que menos lo esperábamos, para sorprendernos con su generosidad.

La correspondencia es natural. Como la de quien por ser amado, ama. No podemos escribir hojas de reclamación dentro del hogar. No podemos huir del hambre que nos impele hacia la eternidad. Pero la delicadeza es un atributo divino. No se impone, se propone. A hurtadillas, en medio de un tiempo desconocido, en un lugar ignoto: ahí se acerca. Ya para quedarse. Para siempre.

Pero no temáis. Todos los eones de tiempo no nos va a separar de Él; todas las murallas de desconocimiento, las fuerzas negras y ocultas jamás podrán cubrir su rostro y su cuido sobre nosotros.

Como caricia que avecina mayores amores, así se presenta en la historia. Y, por si acaso, podemos atisbar la hondura y la profundidad de su cercanía sólo con examinarnos dentro. Lo curioso de este Dios encarnado es que lo podemos encontrar en la realidad íntima de la que estamos tejidos. La Encarnación significa que el Otro se hace yo. Que Dios se haga hombre pone de manifiesto que estamos trabajados, desde el principio de los tiempos, para encontrarnos con el Dios que nos construye con su mismo tejido. No nos enajenamos cuando podemos entender que somos una sorpresa de eternidad. Nada hay de huída, de fantasmas a los que nos agarramos. Es, como siempre, que nuestra grandeza está volviendo la esquina de nuestro ser. La Encarnación del Verbo es la lucha del amor de Dios que se pone de manifiesto una vez más.

Muy Feliz Encarnación.

Pedro Barranco ©2006

18 de diciembre de 2006

Llega la Navidad

Tan sólo nos queda una semana para poder celebrar juntos el acontecimiento de la Navidad. Recordar significa volver a pasar por el corazón y vivenciar en nuestro interior el momento fuerte que vivimos en otro tiempo.
La humanidad se prepara para celebrar la Navidad de diferentes maneras. Es cierto que este acontecimiento de la presencia de Dios ha partido en dos la historia y, querámoslo o no, nuestro tiempo cuenta con un antes y un después de Jesucristo.
Es tiempo de recordar que no es hoy el acontecimiento en el que Nace Jesús, pero sin embargo sí el afirmar nuestra presencia concreta en el mundo (como cristianos) concretamente por este acontecimiento. Es momento de sentarnos para darnos las razones suficientes de todo el trabajo y el esfuerzo que estamos haciendo por construir un mundo que se parezca más a como Dios lo pensó. Es momento de contemplar "el misterio" y seguir descubriendo más cosas. Es la vida la que sigue pasando por nuestra historia y a la que nosotros hemos de seguir dando respuestas de Dios.
Sigue siendo un misterio que "la debilidad de un niño" siga llamando a los corazones de los creyentes para ponerse en sus manos. Sigue siendo un misterio que la palabra fraternidad siga sonando fuerte cuando hay muchas razones en muchas personas para borrarla. Sigue siendo un misterio que tú y yo, con nuestras debilidades, nos sigamos sintiendo tocados por el dedo de Dios a continuar un proyecto que va más allá de nosotros, pero también en esta época con nosotros.
Vivamos la Navidad, hagamos que las luces sean de verdad reflejo de La Luz que rompe y rasga la oscuridad, que la mesa de nuestra casa sepa a familia y a vida y compartamos lo que se nos ponga en los platos con sencillez, acordándonos de los que no tienen, que también están en el corazón de Dios. Sirvamos a la humanidad, no nos cansemos. Nuestro oficio es hermoso.
Dios nos siga bendiciendo para ser causa de bendición para muchos.
Un abrazo a todos en este encuentro de Navidad en el Señor

14 de diciembre de 2006

Felicitación de Adviento


Habitualmente nos deseamos una feliz Navidad y eso está bien, pero ¿por qué no felicitarnos el Adviento? Al fin y al cabo es un tiempo de Esperanza. Esperanza de la buena, de la de verdad, de la que consuela y regenera, la que ayuda a cicatrizar las heridas y anima seguir adelante, a no cansarse, a aguantar las incomodidades y esfuerzos finales.

Él viene, lo sabemos, pero lo que cuenta es que lo sintamos, como cuando se acerca el otoño y nos lo hace sentir en la antigua fractura de la pierna o del brazo, "va a llover, me duelen los huesos", algo así. Él va a venir, lo siento en las coyunturas del corazón y del alma y se me llenan las entrañas de Esperanza, y nada puede conmigo, ni nadie.


Feliz Adviento, Él está cerca, ¿lo barruntas?

10 de diciembre de 2006

Bienvenidos.

Inauguramos el día de la fecha este blog al servicio de la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar de Huelva. Esperamos estar online a disposición de todos ustedes.
Gracias.