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31 de marzo de 2007

Hombre Interior


La reseña de un libro que puede interesarte, además creo que tal vez conoces al autor.

"Afortunadamente hoy la “Espiritualidad” vuelve a ser una posibilidad, por lo menos respetada. Es ya, para muchos y muchas, ganas del Espíritu, voluntad sincera de darle a la vida peso específico. Y en medio de tantas espiritualidades y efervescencias religiosas que hoy se dan, la Espiritualidad cristiana, estrictamente tal, rebrota, se derrama como un óleo y se sale de las estrecheces a que las dicotomías eclesiásticas la habían empujado. Ser cristiano/cristiana: esa es la espiritualidad cristiana. Vivir el evangelio de Jesús. Seguirle a Él y proseguir su Causa.
(del prólogo de PEDRO CASALDÁLIGA)

Pedro Barranco (Cádiz, 1961) ha cursado estudios en el C.E.T. de Sevilla, obteniendo la Licenciatura en Ciencias Teológicas. Actualmente es Profesor de Religión en el IES “San José” de Cortegana (Huelva). Está casado y es padre de cuatro hijos. Vive en la “Comunidad Tierra Esperanza”, formada íntegramente por laicos. Su compromiso con la Iglesia le lleva a trabajar en diversos campos de misión con jóvenes y adultos.
Además de colaborar en distintas publicaciones, imparte retiros, conferencias y acompaña en procesos formativos, además de trabajar para la Diócesis de Huelva desde diversos puestos y servicios."

28 de marzo de 2007

Parroquia de S. Pablo


PASCUA 2007
¿QUÉ HAY DESPUÉS DE TI, JERUSALÉN?

Parroquia San Pablo (Huelva)
Comunidad Amén

Jueves Santo
Jerusalén: la fraternidad y el abrazo
9:30 Introducción de la Pascua.
10:00 Oración.
10:45 Charla
11:45 Descanso
12:00 Puesta en común.
13:00 Final

Viernes Santo
Jerusalén: camino hacia la cruz
9:30 Desayuno
10:00 Oración
11:30 Trabajo individual.
12:30 Oración y puesta en común.
13:00 Final.


n
Sábado Santo
Jerusalén: amanecer sin esperanza
9:45 Introducción.
10:00 Oración.
10:30 Charla
11:30 Trabajo en grupos
12:30 Puesta en común.
13:00 Evaluación de la Pascua.



19 de marzo de 2007

DESDE LA DELEGACIÓN

DELEGACIÓN DIOCESANA

APOSTOLADO SEGLAR

HUELVA

“FAMILIA Y COMPROMISO CRISTIANO”


Te invitamos no sólo a asistir, sino a participar desde tu propia experiencia, a compartir lo que vives y te cuestionas, lo que te inquieta.

¿Es posible hoy armonizar la vida familiar con un verdadero compromiso creyente? ¿Cómo se integran los diversos miembros de la familia en la vivencia de ese compromiso? ¿Qué está fallando y qué funciona en la transmisión de una fe comprometida dentro de la familia?

Estas y parecidas cuestiones estarán presentes en la Mesa Redonda que se ha convocado para el día 21 de marzo, a las 8,30 en el salón del Colegio Cardenal Spinola (Esclavas, Paseo Sta. Fe).

Te sugerimos, además de las anteriores, las siguientes pistas de reflexión para hacer más rico y variado el intercambio.

  • ¿Qué dificultades y retos se nos presentan como familia cristiana hoy día?
  • ¿Qué rasgos, a juicio de cada cual, deberían definir la familia cristiana?
  • ¿Es posible hoy el compromiso de fe y la evangelización en la familia?

Un abrazo en Cristo:

Rafael Benítez Arroyo

Delegado de Apostolado Seglar en Huelva

14 de marzo de 2007

EL AYUNO QUE DIOS QUIERE

EL AYUNO QUE DIOS QUIERE
NO TIENE NADA QUE VER CON "LA DIETA "


Ya nos queda menos para entrar en la Pascua. Cada uno ya va haciendo sus planes para ver qué es lo que hará y cómo pasará su Pascua, pero ahora es un tiempo en común.
Un momento de oración y de ayuno.
El ayuno ha existido siempre en la Iglesia.Al principio, los que ayunaban procuraban ese dinero que no gastaban para otros más necesitados.
No es un tiempo de dieta ni de quedarnos más a la línea. Es un tiempo de solidaridad y de entrega con mayor conciencia de lo que hemos de plantearnos durante toda la vida. Por eso es el cuarenta (toda la vida) toda la vida cambiando.
Como no es solo algo personal, lo hacemos juntos. La Iglesia se viste de penitencia porque queremos ser más de Dios.
La Iglesia ora más intensamente porque los planes de Dios han de realizarse con mayor claridad. La Iglesia ayuna...porque sólo desde el ayuno es como veremos más claro las cosas. Pero esto lo hacemos juntos porque nos sentimos todos esa Iglesia que tiene que sentirse en camino y en reflexión. Siempre pensamos que son los otros quienes tienen que hacerlo, porque lo necesitan más... La conversión es conjunta. Si no te sientes así, es un grave problema, porque tú y yo somos esa iglesia de hoy...

El ayuno y la oración nos sirven para adentrarnos en el amor, que es lo que hemos de manifestar con fuerza.El amor es gratuito y no tiene otro objetivo que el amar. Es un momento amoroso, en el que hemos de renacer con mayor fuerza.

Nuestro camino va a la pascua donde celebramos nuestro servicio como Iglesia, nuestra Entrega de vida , nuestra gran espera y la resurrección de JESÚS, que lo hizo antes que nosotros y nosotros ahora, en conmemoración suya.

Tiempo de oración por todo lo que nos rodea, por lo que sentimos y no nos atrevemos, por las cosas nuevas que van sucediendo, por la cotidianidad, por nuestros laicos y curas, por nuestras parroquias, por la gente que no están entre nosotros, por los que no creen, por los sentimientos de cansancio y fracaso que nos entran a veces, por las ilusiones que tenemos vivas cada momento...por todo lo que vamos generando como iglesia viva y que nos identifica a unos con otros y por lo que nos queda que construir para ser UNO.
Por todas esas cosas necesitamos ayuno y oración.
Un abrazote



6 de marzo de 2007

8 DE MARZO, DIA DE LA MUJER TRABAJADORA

MUJERES TRABAJADORAS CRISTIANAS DE ACCIÓN CATÓLICA

MANIFIESTO CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 8 – MARZO – 2007

Al celebrar un año más el Día Internacional de la Mujer, el Movimiento de Mujeres Trabajadoras Cristianas de Acción Católica, valoramos los avances que se van produciendo en el reconocimiento de los valores y dignidad de la mujer y tenemos la confianza que no quedarán ahí y podremos seguir avanzando.

Valoramos:

  • La creación de leyes que defienden a la mujer ante la violencia que sufren por parte de algunas de sus parejas.
  • Que algunas empresas, empiezan a alargar más el periodo de baja por maternidad y lo gratifican económicamente.
  • Que cada día es más valorado el papel educador de la mujer como pilar de la familia.
Pero ante estos avances, no podemos dejar de ver que sigue sin resolverse:
  • El gran inconveniente que supone la incompatibilidad de horario laboral y escolar, y por lo tanto se traduce en una mala atención a los hijos.
  • El alto coste de las guarderías y centros de atención a mayores, que obligan en muchas ocasiones a la mujer a dejar de trabajar y no tener ninguna ayuda económica ni física por atender a los niños y ancianos.
  • Las muertes de mujeres a manos de aquellos que se creen superiores.
  • Las faltas de ayudas económicas para incentivar la maternidad y el crecimiento demográfico.
  • Nosotras, mujeres cristianas nos sentimos ofendidas ante la falta de respeto que se esta generando desde un sector de la sociedad hacia nuestros símbolos y costumbres religiosas, que forman parte de nuestro patrimonio cultural y espiritual.
Por todo ello, pedimos:
  • La creación de leyes que favorezcan y faciliten el unir la vida familiar con la laboral.
  • Una educación para nuestros hijos basada en valores y respetando nuestras creencias, para que respetando toda ideología se fomente una sociedad plural donde la persona sea reconocida por lo que es y no por lo que tiene y piensa.
  • Hacemos nuestras las palabras del Papa Benedicto XVI, cuando en su discurso por la Paz de este año dijo “La insuficiente consideración de la condición femenina provoca también factores de inestabilidad en el orden social”.
  • Ser tratadas como semejantes al hombre en dignidad según el deseo de Dios como pone de manifiesto el relato de la creación del libro del Génesis y manifestó Jesucristo en el Evangelio en múltiples ocasiones.

Mujeres Trabajadoras Cristianas de Acción Católica
Comisión Nacional – Madrid

3 de marzo de 2007

EL SILENCIO


Cartas desde la esperanza

Si hay un elemento discordante y maldito hoy día es ese incomodo, tedioso y aburrido silencio. Es difícil encontrar espacios reservados de ruidos, música a toda pastilla, mensajes, anuncios, llamadas de móviles, imágenes, y reclamos mil.

Pero no hay nada más enriquecedor y constructor que el demoledor silencio.

Nada resalta más que el espacio en blanco; o el silencio entre notas que suspende momentáneamente la sinfonía. Nada hay más importante para construir el edificio que el espacio vacío. Imposible pensar en la expansión del universo si no es contra la nada.

Y por esa realidad que está sustentando todo lo demás con un delicado estar sin aparecer, quiero ofrecerte una reflexión que te ayude a comenzar este tiempo destinado a la conversión con un canto a la soledad y el silencio.

No quiero que sea contraponiéndolo a nada. Como si existir sólo estuviera necesariamente reservado a la oposición de contrarios. Hay más porque la realidad primigenia nace de un gran silencio orquestal. Y de eso, sustantivamente, estamos construidos, y lo contrario significa destruirnos.

El silencio es la sintonía sobre la que podemos ser, nuestra banda sonora más constante, lo que capitaliza toda nuestra atención. Huimos del silencio por miedo a encontrarnos con un perfecto desconocido que camina a nuestro lado. Pero es terco y recupera el paso tras cada esquina de ruido. El silencio brota de nuestro interior entre cada sístole y diástole. Potencia el pensamiento porque ayuda a su creación. Al mirar el cuadro, invade nuestro interior. Abre un espacio inmenso de felicidad cuando nos asomamos al precipicio de la vida y dibuja nubes de olvido sobre cielos rasos de eternidad.

El silencio está dentro y fuera. Es contemplación y consecución.

Debemos construir el silencio. Rodearnos de espacios de significación llenos de ausencias: de ruidos, de distracciones, de racionalizaciones…porque estamos indigestados de sonido. Sonidos melódicos y armoniosos, o agudos y estridentes. Sonidos de cosas que reclaman nuestra atención, de perturbaciones que nos impiden el descanso. Hechos a tantos decibelios, nos sorprende encontrarnos con sus ausencias. Quizás porque la distracción de lo esencial corre pareja a la imposibilidad de serenarse. Por eso debemos ser señores de las cosas ahorrándonos, en determinados momentos, tanta vorágine en los oídos. Hay que aprender a clausurar las cosas, los motores, las máquinas, los sonidos, la música incluso para poder entrar en el santuario silencioso de nuestro yo. Ese silencio se fabrica, debe fabricarse ahora, desgraciadamente, porque uno de los atributos del ser humano, en el siglo XXI, es contaminar con ruido. Es el primer paso. Quizás olvidamos que el universo estalló desde el silencio. Se hizo rodeado de silencio. Y en el equilibrio natural encontramos mucho de ello. Captar y capturar esa ausencia, fabricarla para ir a un estado de íntima serenidad y armonía es un reto y un aprendizaje que hemos de hacer y debemos enseñar. Y ya con esta tarea tenemos suficiente. Porque la enajenación, la alienación, el extrañamiento de mi mismo o, dicho de otro modo, la perdida de la mismidad se realiza cuando somos invadidos y obligados a no reconocernos. Y eso se provoca desde el mareo que seduce con el ruido, y nos aleja de la reflexión y la contemplación de mi realidad personal.

Entrar, por tanto, en esa dinámica, puede ayudarnos a caer en la cuenta de la imposibilidad y el miedo que nos da encontrarnos. Puede provocar miedo o risa, vértigo o pánico, aburrimiento o desazón. O todas esas cosas a la vez. Pero eso serán señales de que anda mal algo por ahí dentro de mí, cuando no tengo indicativos de distracción que enturbian mis capacidades. Y, sobre todo, la capacidad que me convierte en persona, la de aprender a sonar por mí mismo, y no por los sonidos prestados de otro. Acallar todas las cosas. Obligarlas a servirnos, desde nuestra voluntad absoluta de dominio, y ponerlas al servicio de nuestra construcción, enviándolas al descanso, para que descansemos. Al menos de forma temporal. Primer asalto.

Pero queda lo más difícil. Contemplar en y desde el silencio. Contemplar el silencio. Porque hemos descrito el umbral necesario, pero no suficiente. No sirve imponerse, con voluntad férrea, la soledad y el silencio si no es con el fin de alzarnos en el ser.

El silencio brota en la intimidad de las junturas del yo para que abramos nuestra realidad a las transcendencia, a lo Otro que está más allá. Y también a lo que anda más acá. Porque Dios no es un extraño ausente de nosotros, aunque sí un fundamento sustentante. Y el silencio es su tarjeta de presentación. Insistir en este acontecer puede ayudarnos a verter en el interior la esencia más pura, la que anida en la humanidad, y que es un don divino. Dios está en nuestras cosas, sin confundirse con ellas, y relata nuestra historia en mil presencias que sólo podemos percibir desde el silencio. Pero, más aún, soy mi contrario si no puedo permanecer junto a mí, sin ruidos, para reconocerme.

Naturalmente que no voy a ir al silencio cargado con todas esas pretensiones. Serían ruidos. Naturalmente que no debo instrumentalizar el silencio para que asomen todas estas cosas. Si las nombro es porque, tarde o temprano se van a producir. No nos desanimemos. Pero habrán de venir solas, acompañadas de soledad. Sin esperarlas en cada fracción de segundo que pase. Tardaran o no, no somos dueños de ese “destino”. Pero están ahí. No lo olvidemos.

Pedro Barranco ©2007

El asunto De Juana, segunda parte.

En un comentario anterior reproducíamos el artículo del moralista Benjamín Forcano sobre el pulso que el asesino múltiple, Iñaki De Juana, estaba echando al gobierno y la sociedad española. A mi me pareció un análisis particularmente equilibrado y razonable de la situación, análisis que tenía en cuenta los derechos de la sociedad en general a la que dicho asesino agredió y los derechos de las víctimas y sus familiares. Pero hoy me resulta estremecedor y terrible tener que comentar de nuevo este asunto. Máxime cuando estoy seguro que en los próximos días escucharemos todo tipo de ataques contra los grupos que se están movilizando contra la "prisión atenuada" o excarcelación de De Juana, estoy convencido de que habrá toda una artillería de razonamientos abstrusos, vestidos de exquisitez y razones de estado para convencernos que lo mejor para la paz en España era ceder al chantaje (seguro que no lo llaman así, buscarán una definición más "humanitaria").
Dónde quedan los derechos de las víctimas, dónde la dignidad de un Estado y un Gobierno que ha cedido a lo insospechado. No se cedió cuanto ETA asesinaba y, ahora, cuando una de las peores alimañas de ETA amenaza con dejarse morir, se cede. Eso no es humanitarismo, es estupidez y falta de visión de Estado.
Creo que el final del artículo de Benjamín Forcano dejaba claro lo que se debía esperar, me remito a sus palabras, juzguen ustedes mismos, subrayados míos.

"Todos defendemos el derecho a la vida, incluso el de que él siga viviendo, pero recluido conforme a justicia y bajo condiciones de que nunca pueda volver a ser una amenaza para el derecho real de los demás.
Lo mismo que matar o autoinmolarse, también el arrepentirse, pedir perdón y regenerarse es cosa suya.

Nosotros esperaríamos, apelando a nuestra magnanimidad y perdón, que reconociese públicamente sus errores criminales y su crueldad, que acogiese compungido el castigo como forma exigua de expiarlos, que se regenerase con una conducta ejemplar, que contribuyese a repararlos dedicando el resto de su vida a proclamar los horrores de su locura entre quienes se sienten tentados a seguir esos caminos. Con lo cual, quizás ante su conciencia, iniciaría la recuperación de su dignidad perdida. Esa sería mi razón humanitaria."

Salud.